Valerie and Her Week of Wonders (1970)
dir. Jaromil Jireš
Venomous Jungle, by Al Mefer
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She told him she dreamed about escaping. That was all she dreamed about.
Paris, Texas (1984) dir. Wim Wenders
by Marcin Górski http://flic.kr/p/bPkoWX
En la mayoría de las canciones que se usaron para ambientar el filme tienen un antecedente de nacimiento dentro de varias entregas de videojuegos homónimos con énfasis en Silent Hill 3


Tanto en la entrega para el cine como para las consolas se ve el desarrollo de Heather Mason, y su inevitable destino con Silent Hill.
La saga siempre ha sido fiel a su concepto visual y musical, tanto así que se podría decir tienen una vaca sagrada de la composición y hombre al que personalmente yo admiro, Akira Yamaoka, el compositor japonés que acompañó a varias de las entregas de la saga de ‘Silent Hill’.
Compuso las bandas sonoras del Silent Hill hasta sus adaptaciones para el cine, cerciorándose que fueran fieles junto con Jeff Danna que incluso me atrevo a decir, se atrevieron a dedicarle un poco más a mezclar y hacerlo más electrónico por así decirlo.
Me gusta pensar desde mí que el señor Yamaoka tiene la capacidad de adaptar camaleónicamente sus composiciones para contarnos a través de ella una historia, ya sea de algún personaje o lugar, tiene la capacidad de darle sello a cada entrega sin perder su estilo que hace que al oírlo no tengas dudas que es obra de él.
Como mencioné anteriormente, el uso de estas canciones es más que ambientar y dar movimiento a una escena, es relatar (diégesis) qué sucede y por eso quisiera analizar una serie de canciones que caben dentro de esta descripción.Rain of Brass Petals Three Voices Edit
[Verso 1]
I am the first
A shadow at the end of the hallway
I spin the carousel
The laughter recedes away
My finger on your lips
I stole something precious
Aunque esta letra tenga ya varias interpretaciones, la que mejor le queda sería que la primer vos es Alessa. Aprisionada, quemada y sin ayuda alguna.
[Verso 2]
I am the second
Alone in a faceless crowd
A human caught in monochrome dreams
I scream to wake up
My voice drowns deep underground
Only the dead can hear me, see me
La segunda voz es Cheryl, una dulce niñita que no sabe qué sucede a su alrededor.
[Verso 3]
I am the third
A master, a sentinel of awakeness
I hold truth like a torch
Shadows flicker before me
Rapid eye follow the chain of thought
Until the silence ends
Y la tercer voz es nuestra querida Heather, ya consciente de su pasado y tratando de resolver semejante embrollo.
El sonido se escucha metálico, casi que podría jurar que varios de sus elementos de percusión fueron producidos por el toque de un elemento contra otro (música concreta)
Se oye a veces con mala señal de radio, fragmentos de Laura de Silent Hill 2 (videojuego) rezando por su alma y cada voz tiene su personalidad e interpretación. Puedo casi que oler el oxido y los pasos pesador de Pyramid Head
Mientras que Born And Raised In Silent Hill (no diegética) opta más por ambientar una escena y si me preguntas, no tengo una en específico, es menos memorable.

Por Sara Paulina Villa e Isabella Páramo
Desde un capítulo atrás se comienza a evidenciar la necesidad de los músicos por innovar dentro de sus sonidos para finalmente hallar el que los pondría en la historia y en los libros.
Cada región, cada cultura y sobretodo cada país tiene el no sé qué que las representa, ya sean cánticos, vestuarios, instrumentos e incluso bailes que siguen vigentes hoy día y que incluso hacen parte dentro de la etiqueta “Word Music” como Folk.Al momento en que América fue “descubierta”, los conquistadores se encontraron con civilizaciones ya formadas de todos los aspectos, incluso el musical. Influencia que se tatuó en los aborígenes de nuestro actual territorio, llegando hasta Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y el noroeste argentino. Dichos ritmos han perdurado siglos y en ellos se identifica la gama llamada
pentagónica, formada únicamente por cinco sonidos: do - re- mi - sol - la, con exclusión de las notas fa y si de la escala que ya conocemos.

Y no nos podemos olvidar del otro lado del charco, Norteamérica, Nueva Orleans si miramos más de cerca, vemos nacer ritmos netamente afro
como el jazz, el blues. Ritmos que hacían y hacen estremecer para llegar más allá de tus sentidos a un nivel casi religioso y una forma de tocar que reinventaba las reglas y las volvía a romper.
En el jazz , por ejemplo, el negro canta su tristeza, depresión, melancolía. Al principio el jazz se tocaba de forma estricta, de forma escrita al que luego se contrapuso el hot, que implica una gran libertad en la ejecución y dando pie a lo que conocemos como la improvisación y al swing, que es lo más negro del jazz.

Y desde allí le damos inicio a estilos como lo son el impresionista, que se caracteriza al poderse comparar con obras de pintura, Monet por ejemplo, al mostrar las tonalidades de luz depende de la hora del día, asímismo la música que tiene el poder de transformarse progresivamente mediante acordesque producen un efecto extraño y fascinante. Un música reconocido por esto es Claude Debussy por su obra El Mar.

El estilo expresionista, que casualmente también deriva de la pintura, en el cual no se pinta el objeto real sino unos elementos de él, siendo en la música el tomar sonidos agrupados en series especiales, que no constituían ninguna de las escalas ni modos usuales, y sobre ellas se hicieron obras usualmente disonantes. El inventor de este estilo fue Arnold Schonberg.

Estilo neoclasicista
Wagner
re-prensó este estilo al regresar a sus inicios, la cúspide de la música clase y tomar de ahí elementos los cuales agrupó bajo el ideal de que la música del futuro había de ser el “drama musical”

Ningún género o estilo existe de manera gratuita, pues todo conlleva a una o más células madre que dan inicio a el destino que tiene la música para la humanidad.
La melodía me dice que estoy a punto de oír una historia y cuando comienza la letra, me da algo por dentro y suelo imaginar a mi novio cantándola mirando a la nada con la voz entrecortada, la canta de memoria y en un compás más lento y con mesura cierra sus ojos para sentir cada palabra y sus ojos comienzan a mojarse, luego me mira y dice “Ay, que bueno que no tengo que cantar esto siendo mi realidad, mi corazón” y me da un beso en la frente y me acurruca. Estamos en un bowl de skate y sin música, sin embargo él la trajo “La canción de Juan Andrés” dice, porque la pide en cada parranda sumergidos en alcohol, cuando ya está tarde. - “A ti te suena a desamor pero a mí me suena a muerte” le digo, mintiendo un poco, pues, yo también siento lágrimas recorriendo mi rostro de tan sólo oír sus cantares entre sollozos, que a mí también se me rompe el corazón.
Que muchas veces la has escuchado sin yo estar ahí para recordarte que no es así y abrazarte, que te sumerges demasiado en la letra y personificas dichos versos, que te duele como tuyo y que yo no estuve ahí para decirte que no estés triste, que aquí estoy. Como ahora… Que puedo sentir tu rostro, que me suena a muerte porque habla de alguien partiendo y otro que le duele. Soy testaruda y orgullosa, ¡no puedo darte la razón! Pero hay un consenso, en que cómo es tal la magia musical de transmitirnos cosas tan diferentes. Yo lo oigo y me sabe a las 3 AM, me sabe a ron o quizás aguardiente (que lo odio pero igual bebo) que me suena a gente acostada en un sillón de aquella sala de estar con muebles blancos y acolchados y aunque mi descripción no sea tan “técnicamente musical” apreciativa-mente, puedo decir que dicha canción es más que lo que escribo, pues, yo no soy sabedora y mucho menos gustosa del género vallenato, pero todo cambió cuando mi profesor de literatura, Alejandro, nos dijo: El vallenato es poesía musical, son historias… cosa que me quedó retumbando en la mente, y entre muchas rumbas con mi suegra, suena aquél vallenato de cumpleaños y aunque no sea la canción más sentida del género, mi mente amanecida y apenas tocada por los primeros rayos de sol salió de la niebla para comprenderlo todo. Ese día escuché y ya no paré más. “Ahora todo tiene sentido” el porqué la gente cuando tiene despecho recurre a ella, pues es terapia, comprensión y un amigo musical que trata de decirnos que no somos los únicos y sus arreglos melódicos sólo me llevan a sentir de nuevo ese cobijo de conocimiento revelado ante mí aquél día.
Así que si te digo que “Me suena a muerte” es mentira, mi amor.
Claro que lo entiendo, lo entiendo tanto que me niego a reconocerlo como mío, aunque la esté escuchando en bucle mientras escribo y tu rostro está en mi mente, seguido del rostro de todos ellos, que aunque me vean callada yo estoy muy presente con ustedes.
Que la canción la tengo bajita para que mi mamá no sepa que estoy escuchando vallenato, que cuando los costeños de la esquina ponen música cada fin de semana yo medio canto porque ya no soy ajena a esta poesía convertida en canción.


¿Destacar?
De todo un poco en realidad, desde la muestra de instrumentos (incluida la voz) en clase hasta pensar de manera intermitente dentro del divague diario que el tono de la línea telefónica está en La y que incluso ahora es uno de mis tantos recursos para generar temas de conversación.
La emoción y carisma que residen todo ese conocimiento dentro de una docente en el aula de clase ha de ser el primer tópico a resaltar, pues la energía se contagia y dan ganas de implementar muchos sonidos, hacer la monería del momento y aunque así lo imagino yo guardo un profundo silencio, pues, considero que es la mejor forma de aprehender cuan esponja.
Desde la primera actividad (vídeo) se me fue revelado un sinfín de posibilidades y desde antes de comenzar el semestre hago esto de analizar vídeos musicales para así hallar inspiración para lo que será el mío y me entusiasma el hecho de tener total creatividad, aunque a veces me vea opacada porque me lo imagino de una forma y mis habilidades no comparten la misma convicción. Sin embargo, primero el uno que el dos, ¡Sin prisa!
¿Dudas? ¿Inquietudes?
¡Las hay! ¡Claro que las hay! Sin embargo son descartadas casi que al instante gracias a que tengo compañeros entusiastas para preguntar, hasta por la nomenclatura de las notas musicales.
Elementos de la música
